Redes Sociales

miércoles, 19 de junio de 2013

Contraseñas siempre seguras

Las empresas utilizan cada vez más infraestructuras informáticas para el desarrollo de su actividad. No todos los trabajadores pueden acceder a todos los servicios, aplicaciones y máquinas de la empresa. El método preferido de autenticación, que permite asegurar que sólo usuarios con autorización acceden a estos servicios, es el uso de contraseñas.

Esto hace que se dispare el número de contraseñas usadas para proteger uno de los activos más importantes de una empresa: su información. Debido a esto, es prioritario que exista una política respecto a la creación, uso y ciclo de vida de las contraseñas corporativas independientemente del tamaño de la empresa.


Recomendaciones a la hora de escoger una contraseña

Es muy importante tener en cuenta las características que debe cumplir cualquier contraseña que se quiera considerar segura:

  • Una contraseña para ser segura debe tener al menos ocho caracteres y debe ser lo menos «regular» posible fomentando la inclusión de caracteres especiales (como |, @, -, # ), números y el uso alterno de mayúsculas y minúsculas.
  • Hay que evitar el uso de palabras del diccionario o expresiones del tipo «qwerty» o «1234». Además, no se deben utilizar palabras o fechas que identifiquen a la empresa o a sus miembros.
  • Se recomienda asimismo excluir fechas de nacimiento, nombres personales, etc., ya que se trata de información que algún atacante podría conocer previamente o sacar de Internet.
  • Tampoco es recomendable usar la misma contraseña para diferentes servicios (web, correo electrónico, foros, etc.) con el fin de evitar, en caso de robo, que puedan entrar en más de uno de los sitios de la empresa.

Como escoger una contraseña

Un buen método para crear una contraseña sólida es pensar en una frase fácil de memorizar, un refrán, el título de una película, el nombre de un libro que nos haya gustado, que tenga al menos 10 palabras y acortarla aplicando alguna regla sencilla.

Una manera sería seleccionando la primera letra de cada palabra y convirtiendo algunas de las letras en números que sean similares. Por ejemplo, «La seguridad es como una cadena, es tan fuerte como el eslabón más débil» podría convertirse en «lsecucetfceemd».

Ya tendríamos una contraseña de 10 caracteres. Sin embargo sigue siendo una contraseña débil por ser todo letras y todas minúsculas. A continuación debemos añadirle complejidad añadiendo mayúsculas, números y caracteres especiales. La forma de hacerlo ya depende de cada uno. Por ejemplo en este caso vamos a poner la primera y última letras de la contraseña en mayúsculas, usar la coma que aparece en medio de la frase original y para la palabra «una», usaremos el número «1». La contraseña final nos quedaría así: «Lsec1c,etfceemD».

Esta contraseña será mucho más segura que la anteriormente escogida.

Se recomienda perder 2 o 3 minutos en pensar una contraseña que cumpla las condiciones antes comentadas y que a la vez nos sea fácil de recordar.


¿Por qué es necesaria tanta seguridad?

Existen programas que tratan de acceder a los sistemas de información o aplicaciones web probando automáticamente miles de las contraseñas por segundo. En este sentido estas aplicaciones pueden funcionar de dos maneras.

La primera forma de actuar es usando lo que se llaman diccionarios de contraseñas, que son listados muy extensos de hasta millones de palabras que son secuencias de números, palabras del diccionario, nombres de personas y combinaciones de los anteriores grupos. Con un buen diccionario, un atacante podría obtener nuestra contraseña en cuestión de minutos si ésta no es lo suficientemente robusta.

La otra forma de actuar de estos programas es probando todas y cada una de las posibles combinaciones de letras, números y caracteres especiales. Este tipo de ataques son mucho más lentos, pero si nuestra contraseña es muy corta (menos de 7 caracteres) podría obtenerse en cuestión de minutos.


Gestión de contraseñas

Una vez que la empresa posee contraseñas seguras, éstas deben ser gestionadas correctamente.

Una de las medidas a aplicar es que han de cambiarse periódicamente o cuando se piensa que pueden haber sido comprometidas. Lo típico es una política de cambio de contraseñas cada 60-90 días.

Asimismo hay que tener mucho cuidado con la transferencia de contraseñas. Nunca se deben enviar ni por correo electrónico, ni a través de chat, ni por sms, ni escribirse en ningún cuaderno o post-it. El mejor lugar para alojar las contraseñas es en nuestro cerebro. Ahí sabemos que nadie podrá leerlas.

Los miembros de una empresa jamás deben anotar las contraseñas en papeles que estén a la vista o a los que se tenga fácil acceso. Si hay que utilizar un alto número de contraseñas, es mejor usar un programa para su gestión, como por ejemplo KeePass.

Otra cuestión importante es no utilizar contraseñas corporativas en ordenadores de los que se desconozca el nivel de seguridad porque estos equipos pueden tener instalados programas que capturen las contraseñas. Además, la empresa debe cambiar las contraseñas que vienen por defecto en el hardware y software.

Por último, hay que tener en cuenta que cuanto más valioso o vulnerable sea un sistema de la información, más seguras han de ser sus contraseñas y su política de gestión.


Algunos datos reales

Para hacernos una idea de que lo que estamos contando es real y pasa día a día, a continuación se muestran algunos datos relevantes.

Según un estudio reciente, las 12 contraseñas más usadas a lo largo de la historia han sido:

  • 123456
  • 12345
  • 123456789
  • password
  • iloveyou
  • princess
  • rockyou
  • 1234567
  • 12345678
  • abc123
  • qwerty
  • (Nombre de Usuario)

Como se ve, se tiende a poner contraseñas simples (rockyou, iloveyou, o el propio nombre de usuario), secuencias numéricas y palabras de diccionario (princess, password).

Algunos datos extra:

  • Se estima que el 4% de los usuarios tienen contraseñas que son variantes de las palabras ‘password’ o ‘contraseña’.
  • Se estima que el 25% de las contraseñas son variantes de nombres propios o nombres de usuario.
  • Se estima que un 14% de las contraseñas son combinaciones de letras o números fáciles de recordar (123456, etc)

En cuanto a la longitud de las contraseñas:

  • Se estima que un 30% de las contraseñas tienen una longitud inferior a 7 caracteres.
  • Un 19% de las contraseñas tiene 7 caracteres.
  • Un 20% de las contraseñas tiene 8 caracteres.
  • Sólo un 31% son realmente seguras teniendo más de 8 caracteres.

Resumen

Se recomienda siempre escoger contraseñas de al menos 8 caracteres, con mayúsculas, minúsculas, numero y caracteres especiales. Se recomienda huir de los nombres propios de las secuencias de números y caracteres y de cualquier palabra que podamos encontrar en un diccionario de la lengua.

Las contraseñas deben cambiarse periódicamente y nunca ser escritas en un papel o post-it que se deje a la vista de los demás. A ser posible las contraseñas deben ser memorizadas y si se usan muchas, usar alguna aplicación de gestión de contraseñas.

lunes, 17 de junio de 2013

El mundo underground de internet (2 de 2)

En la entrada anterior, hablamos del mundo underground que existe a través de la red Tor. Hoy profundizaremos en la manera que tienen los ciberdelincuentes de obtener beneficios económicos de todo lo que hemos visto.

Bitcoins

Hemos podido ver que existe una red oculta dentro de internet y dentro de ella, varios mercados negros donde se compran y venden todo tipo de productos pagando con algo bitcoins. ¿Y eso que es?.

Según wikipedia, un Bitcoin es una moneda electrónica descentralizada (funciona como una red P2P) utilizada para el pago de productos por internet o en la vida real. 

Al contrario que la mayoría de las monedas, el Bitcoin no depende de la confianza en ningún emisor central, sino que utiliza un sistema de prueba de trabajo para impedir el doble gasto de una moneda.
La forma de conseguir esto es que todos los nodos de la red P2P de bitcoins sean conscientes de todas las transferencias que se realizan.

Llegará a  haber un total de 21 millones, pero actualmente hay en circulación en torno a los 13 millones de bitcoins. Los 8 millones restantes aún no han sido creados.

Normalmente para poder comerciar con bitcoins se utilizan clientes, que pueden ser aplicaciones nativas (instalables en el ordenador) o aplicaciones web.

Los bitcoins se compran y venden como cualquier otro producto (Esto no es ilegal). De hecho muchas veces en los propios mercados se muestra el tipo de cambio del bitcoin:

Recientemente el precio del Bitcoin ha sufrido fuertes fluctuaciones y lo podemos encontrar a día de hoy a un precio de 90€ el bitcoin:

Por otra parte los bitcoins no son rastreables. No hay forma de saber en qué compra/venta han participado, quién ha sido el comprador y quien ha sido el vendedor.

Monetización
Exceptuando el típico caso del estudiante que quiera saber los mensajes que escribe su compañera de clase, lo normal es que quien haya pagado por unas contraseñas querrá obtener un beneficio (máxime dado el precio actual del bitcoin).

Este beneficio suele ser económico, bien realizando transferencias bancarias (si nos han robado unas credenciales bancarias), o bien vendiendo información robada y que almacenábamos en nuestro correo electrónico o nuestro equipo. 

De nuevo esta información robada probablemente la puedan vender en estos mercados negros, o bien, si se trata de una APT[2] (Advanced Persitent Threat), se trate de un ataque personalizado con algún fin no-económico.

Si se trata de un robo de nuestras credenciales bancarias, la forma que tienen de robarnos es hacer una transferencia bancaria a una cuenta propiedad del atacante. Sin embargo, ésta es la mejor manera de conseguir que el atacante sea capturado y encarcelado. De hecho es algo que no hacen nunca.

Tampoco es común la compra de productos físicos usando la cuenta bancaria que se ha robado ya que los productos físicos se deben enviar a una dirección en concreto.

Esto significa que en algún momento de la cadena post-fraude el dinero virtual debe transformarse en un beneficio tangible en el mundo real, ya sea dinero limpio al que no se le pueda seguir el rastro, o productos adquiridos mediante credenciales robadas.

Una de las técnicas más frecuente es el uso de muleros[3]. Se trata de personas que han aceptado una oferta de empleo a través de Internet, por una supuesta empresa real, donde dicho empleo consiste en gestiones de cobros y pagos realizando transferencias de dinero, desde sus propias cuentas bancarias a otras cuentas bancarias alojadas en el extranjero. 

 Así el mulero recibirá una cantidad de dinero X en su cuenta bancaria (generalmente a través de internet), procedente de la cuenta bancaria robada y hará una transferencia de dinero físico (por una cantidad ligeramente menor) a través de empresas como moneygram o similares. Es un esquema típico de blanqueo de dinero.

También se pueden conseguir beneficios de una cuenta bancaria es mediante la compra de bitcoins que, recordemos, no son rastreables.

Otra forma de blanqueo es mediante el uso de sistemas de juego online, poker y similares. En este esquema, el delincuente abre dos (o más) cuentas y juega contra sí mismo, haciendo que pierda el jugador con la cuenta bancaria robada asociada y gane el jugador con la cuenta bancaria del delincuente.

Todo lo comprendo pero… yo no uso la banca electrónica así que… ¿para qué quieren mis credenciales de correo y de facebook?
Hay que comprender que en este mundo, para conseguir obtener dinero, que es el objetivo final, cualquier cosa vale.

Teniendo acceso a tu correo y a tu información pueden acceder a otras potenciales víctimas: tus amigos y conocidos. Mandarles correos electrónicos en tu nombre con troyano adjunto para que sean ellos los infectados.

En general, todas las claves de acceso son de interés para los delincuentes:
-          Correo: Permiten utilizar la cuenta comprometida para el envío de correo no deseado, SPAM,para robar las libretas de contactos almacenadas online y para obtener información del correo electrónico eenviado/recibido.
-          Bancarias: Permiten acceder a la cuenta bancaria y robar dinero, siempre que se obtengan todas las credenciales necesarias.
-          Redes Sociales: Permiten al atacante conocer como es tu vida, tu casa, tus amigos, si erews una persona muy tecnológica o no  y saber cómo y por donde atacar tus cuentas. Además puede que hayas publicado (como hacen algunos) una foto de tu tarjeta de crédito/debito….
-          Ficheros con claves: La poca conciencia de seguridad lleva a que muchos  usuarios almacenen sus claves en ficheros de texto , por lo que una búsqueda simple puede reportar muchos beneficios para el delincuente.
Pero aparte de las claves, otra información que pueden recabar puede ser de interés para “el malo”:
-          Dirección de correo electrónico
-          Perfiles de usuario
-          Direcciones físicas/personales del usuario
-          Nº de teléfono móvil


¿Y todo esto para qué?
A partir de los contenidos de nuestro correo electrónico y estudiando nuestros gustos y costumbres no es difícil hacernos llegar un correo electrónico que parezca fidedigno pero que esconda un troyano que infecte nuestro ordenador o nuestros ordenadores (en plural).

Una vez conseguido ese primer paso de control del ordenador o del móvil del usuario, los usos que se le pueden dar se limitan a la imaginación del delincuente. Por ejemplo:
       -          Integracion en una botnet
       -          Envío de SPAM
       -          Venta del control de nuestro ordenador

Hay que recordar que en los mercados negros se vende de todo, desde el tiempo de cálculo de nuestro ordenador, hasta los correos electrónicos de nuestros contactos.

De hecho existen servicios [4] web que alquilan el uso de PCs comprometidos.


¿Y no se puede evitar la existencia de mercados negros?
Se ha especulado mucho sobre las bondades y defectos de la red Tor. Ha habido casos de mercados de narcóticos cerrados por las autoridades, ya que la red Tor aloja páginas web y servidores que tienen las mismas vulnerabilidades que las páginas web normales. Sin embargo, el tiempo y el esfuerzo necesarios para rastrear a los usuarios de Tor (cuando es posible rastrearlos que no siempre lo es) hacen que sea impracticable detectar y detener a todos los usuarios y vendedores de este tipo de sitios.

En algunos casos, además, los nodos de la red Tor son ordenadores comprometidos de gente “normal” que no tiene ni idea del tráfico criminal que está pasando a través de sus máquinas.

Los políticos y gobiernos pueden creer que es posible imponer políticas y leyes a internet, pero la dificultad de reforzar la legislación sobre ésta es muy difícil dado que en internet no existen las fronteras.


¿Y qué puedo hacer yo para evitar caer en estas redes?

En una sola frase, seguir los consejos de seguridad que se suelen dar:

     - Usar siempre contraseñas robustas y cambiarlas periódicamente

     - Tener instalado un software antivirus actualizado

     - Tener siempre el software de nuestro equipo actualizado

     - Estar un poco al tanto de los avisos de seguridad que ofrece INTECO

     - No visitar páginas web de contenido dudoso No instalarse software de origen dudoso

domingo, 16 de junio de 2013

La seguridad en los servicios de mensajería móvil (2 de 2)

Continúo con el articulos sobre seguridad en aplicaciones móviles que había comenzado ayer. Habíamos hablado de Whatsapp y Spotbros. Hoy repasaremos cómo funcionan Viber, Skype y Google Hangouts.

VIBER
Se estima que Viber ha alcanzado recientemente las 200 millones de descargas[13]. Se trata de una aplicación que no solo permite mantener conversaciones de mensajería sino que permite también realizar llamadas de voz sobre IP, compitiendo en este área con aplicaciones como Skype, de Microsoft.
Viber se ha implantado menos en España pero sigue siendo, junto con Whatsapp los reyes de este campo de la mensajería móvil. 

Sin embargo, desde el punto de vista de la seguridad, Viber tiene grandes problemas y agujeros que le hecho ser el centro de numerosas críticas.

Viber utiliza un sistema que no requiere la creación de una cuenta para funcionar. Esto significa que el número de teléfono del usuario se convierte en su nombre de cuenta, y los contactos de su agenda son subidos a sus servidores para poder cruzarlos con los de otros usuarios, y poder encontrar los contactos que también hayan instalado esta aplicación.

Sin embargo, durante este proceso la App no muestra ningún mensaje pidiendo permiso para subir la agenda del usuario a los servidores de Viber.

Por otra parte, Viber recoge[14] en su política de privacidad (que pocos llegamos siquiera a empezar a leer), una advertencia informando de que compartirán nuestros datos personales y de tráfico con proveedores “de confianza”, siempre y cuando lo consideren necesario. 

Cierto es que la compañía se compromete a exigir a dichas terceras partes que protejan esos datos de acuerdo a la legislación vigente. Sin embargo no deja de ser el acostumbrado “disclaimer” que puede ser fácilmente violado sin nuestro conocimiento.

Por otra parte, no es nada fácil darse de baja del servicio, ya que nuestros datos quedan almacenados en sus servidores si no les mandamos un correo electrónico solicitándolo específicamente. Aunque han prometido que para futuras versiones será mucho más simple el borrado de nuestros datos.

Base de datos interna
Todo lo que tiene que ver con Viber se almacena en una base de datos interna del dispositivo móvil. Se trata de una base de datos sqlite, que puede ser fácilmente accedida, y esta sin cifrar, por lo que se puede consultar y obtener:
- Todos los contactos (incluso los contactos no usuarios de viber)
- Todos los mensajes y su localización geográfica
- Todas las llamadas hechas y recibidas
- Enlaces a los ficheros enviados (imágenes…)
- Los ficheros de log
- El ID del usuario de Viber


Otra pequeña pega de Viber es que en el proceso de registro, un impostor podría[15] indicar el número de teléfono de una víctima para que reciba el SMS automático indicando el código de alta y la llamada de bienvenida automática. Sólo eso, pero puede ser muy frustrante para la victima si un atacante repite una y otra vez este proceso.

Por otra parte, el estado de Viber se encuentra almacenado en un fichero de configuración, es decir en el móvil. Esto significa que se puede modificar el estado actual de registro de "no activado" a "activado" sin necesidad de código de activación. Es más complejo de lo que pudiera parecer porque los servidores de Viber también comprueban el estado del movil, pero es factible, por lo que se podría usar viber desde un movil completamente desconocido (y por tanto realizar cualquier tipo de maldad impunemente).

Sin embargo, no todo son pegas. Los mensajes y las llamadas de Viber viajan cifrados a través de la red, aunque se desconoce el algoritmo de cifrado.

Por útimo, comentar que el pasado mes de Abril se conoció que la última versión de Viber para Android sufría un grave fallo de seguridad[16] que permitía saltarse la pantalla de bloqueo del terminal.

Concretamente, el problema está localizado en el módulo de notificaciones del programa, que hace uso de la barra del sistema operativo Android. El envío de mensajes y la interacción del usuario con esta barra, provoca que el bloqueo de pantalla desaparezca. Para reproducir el problema, basta con disponer de dos terminales móviles con Viber instalado y mandar un mensaje de un terminal al otro.

Así, en caso de robo, resultaría muy sencillo saltarse el bloqueo del terminal y conseguir el control completo.

SKYPE
Recientemente adquirido por Microsoft, Skype tiene una larga historia ligada más bien al mundo de las videoconferencias. Sin embargo Skype puede ser utilizado también como cliente de mensajería móvil, por supuesto utilizando su propio protocolo, como los demás clientes de este estudio.

Para empezar es importante reseñar que todo el tráfico, tanto audiovisual, como los mensajes de texto, viajan cifrados de un extremo al otro, aparentemente utilizando el algoritmo de cifrado AES-256[17] (tal vez el más seguro actualmente).

Sin embargo recientemente se ha sabido[18] que Microsoft puede descifrar estas conversaciones en algún punto intermedio del trayecto de éstas. Desde Microsoft comentaron que esto era correcto y que se hacía para filtrar SPAM y Phishing, pero en cualquier caso el asunto es que Microsoft es capaz de descifrar una comunicación y volverla a cifrar.

Por otra parte, Skype tiene el mismo problema que tiene Whatsapp en que no es necesario conocer a alguien para mandarle un mensaje. Esto ha provocado que Skype haya sido, en su versión para PC, el centro de varias campañas de malware. En la primera[19] el malware se hacía pasar por una foto de perfil. En la segunda[20] se aprovechaba de una URL acortada en un mensaje procedente de un desconocido. Esta misma semana se ha conocido otro caso de malware para Skype similar al anterior que se propagaba aprovechándose de URLs acortadas y que ha dejado más de 300.000 afectados.

GOOGLE HANGOUTS
Recientemente sacada por Google, es la respuesta de Google al Skype de Microsoft. Poco es lo que se puede decir por ahora de la seguridad de esta prometedora plataforma.

Al contrario que lo que ocurre con Skype, al estar asociado a la cuenta de Google+, sólo podemos entablar conversaciones con gente a la que tengamos de amigos en esta red social (también se sincroniza con los contactos de whatsapp) evitando así (o dificultando al menos) la propagación de malware a través de la plataforma.

Aparentemente las conversaciones no van cifradas y además Google almacena el historial de las conversaciones en sus servidores. Según ellos para poder retomarlas desde cualquier lugar.
Todas las otras características de Hangouts (como el chat o el acceso a Google Drive) funcionan mediante HTTPS (con la excepción del acceso a Youtube).

Sin embargo al igual que ocurre con Skype y con la mensajería de Apple, estas comunicaciones funcionan a través de los servidores propietarios de la compañía y no hay forma de saber si realmente estas conversaciones están siendo descifradas en algún punto intermedio.

RESUMEN
Ninguna de las aplicaciones de mensajería que se han comentado es la panacea, todas ellas tienen algún fallo de seguridad, y más cuanto más usadas son, cosas que es perfectamente lógica.

Choca darse cuenta de que la aplicación más utilizada es la que más fallos de seguridad presenta. Sin embargo, el éxito de este tipo de aplicaciones está basado sobre todo en la cantidad de personas que la tienen instalada más que en lo seguro que sea una plataforma en concreto.

Quizás como usuarios deberíamos plantearnos esto y ser perfectamente conscientes de los peligros que corremos al usar algunas de estas aplicaciones.

[13] http://www.forbes.com/sites/parmyolson/2013/05/07/free-calling-app-viber-jumps-to-desktop-hits-200-million-users/
[14] http://iphoneros.com/12063/por-que-no-debemos-usar-viber
[15] https://www.os3.nl/_media/2011-2012/students/jeffrey_bosma/ssn_report.pdf
[16] http://www.redeszone.net/2013/04/25/viber-tiene-un-fallo-de-seguridad-que-pone-en-peligro-la-seguridad-de-los-smartphones/

El mundo underground de internet (1 de 2)

Cuando estoy con amigos o con la familia y les estoy dando la turra con el tema de tener password seguras, una de las preguntas frecuentes que me hacen es

-          ¿Y por qué iba a querer nadie mi contraseña de facebook/correo/twitter?.

La respuesta es la vez muy compleja y muy simple, pero se puede resumir en otras dos preguntas:
+ ¿Si consigo tu contraseña de correo, será la misma contraseña que usas en otros servicios?
+ ¿Revisando tu correo conseguiré otras contraseñas o información de interés para saber más de ti?

La conversación a continuación discurre de una manera muy similar a la siguiente:
- Ya, pero…. ¿por qué yo?. ¿Quién soy yo para que dediquen su tiempo en investigar mi cuenta y mis contraseñas?.
- Lógicamente nadie, pero eso da igual porque al final el objetivo es conseguir dinero.
- ¿Dinero?. ¿De mí?.
- Si, el objetivo final es conseguir dinero ya sea de tus cuentas bancarias o vendiendo tus datos para que sean otros quienes las utilicen para cualquier tipo de fin…. oscuro.
- Pero… ¿Quién iba a querer comprar datos sobre mi?

El mercado negro
Como sabemos Internet es un mundo virtual donde se ha intentado copiar todo lo que ya existe y con éxito en el mundo real. El mercado negro no iba a ser una excepción.

Existen, desde los orígenes de internet, múltiples comunidades dedicadas a la compra/venta de todo tipo de productos ilegales, desde drogas/armas hasta datos personales y credenciales.

Como la compra/venta de estos productos es ilegal en la gran mayoría de países, estas comunidades han tendido a alojarse en aquellos países donde sí fueran legales. Sin embargo, como las conexiones se pueden rastrear y la compra también es un delito no han sido pocos los detenidos por comprar en este tipo de foros/comunidades.

Esto ha hecho que estas comunidades hayan ido moviéndose a lo que se llama la “deep web” o red Tor.

Para los que nunca hayan oído hablar de ella, se trata de una especie de red oculta dentro de internet. Se trata de una red que tiene unas reglas de funcionamiento diferentes a las de internet que le permiten que no sea posible rastrear las acciones de nadie que la use.
Dicha red contiene los mismos servicios que la Internet conocida por todos, páginas web, alojamiento de fotos/videos, comunicación vía audio/video… etc. La diferencia es que, a día de hoy, no es posible rastrear los puntos iniciales y finales de cada conexión.

Con esta premisa, es muy fácil que esta red Tor sea usada para todo tipo de actividades ilegales o de dudosa legalidad.

Por ejemplo encontramos en esta red mercados negros donde se pude comprar/vender todo tipo de productos legales o ilegales:


Como vemos en esta imagen, en este foro se están vendiendo armas de fuego, pero también podemos encontrar mercados donde se venden drogas:



Todo ello sin ningún tipo de tapujos. Esto es posible debido a esa característica que tiene la red Tor mediante la cual no es posible saber donde se encuentra alojada ésta página web y mucho menos quiénes son sus clientes y vendedores.

Como vemos, el precio aparece en BTCs. Es el acrónimo de “bitcoins”, una moneda electrónica de la que hablaremos más adelante.
Pero no solo podemos encontrar estos productos en estos mercados negros. Se puede comprar/vender cualquier producto ilegal en estos mercados. Como vemos en la siguiente imagen, podemos encontrar de todo en estos mercados, lectores de tarjetas magnéticas, billetes de 20€ y 50€ falsificados, carnets de circulación falsificados y tarjetas de crédito falsas:

 


Por supuesto, lo más probable es que estos productos sean confiscados por la policía en las aduanas, pero hay otros productos que no pasan las aduanas. Hablamos de los productos o servicios electrónicos.
Nos referimos a la venta de servicios como la realización de ataques de phishing (o suplantación de páginas web) o la venta de códigos o contraseñas de correo electrónico.

En la siguiente imagen, vemos un anuncio en el que se están vendiendo 100.000 contraseñas de Yahoo!, Gmail, Microsoft (Hotmail) y correos propietarios (incluidos correos de la casa blanca).



También es posible encontrar gente que nos vende software para crear una botnet (una red de equipos comprometidos para realizar ataques de denegación de servicio o robo de contraseñas):

Todos estos anuncios están en inglés, pero son perfectamente entendibles:
“Ofrezco  builder y complementos del troyano SpyEye versión 1.3.48 para obtener tu propia botnet. Precio reducido. Lo mando por correo electrónico. Muy fácil de usar, además incluye un tutorial.”

Como vemos, cualquiera, con un poco de trabajo, puede montar una botnet. Pero ojo, recordemos que esta práctica es ilegal.
Y no es un caso aislado. Buscando la palabra “botnet”, veremos que nos venden software para construir todo tipo de redes zombie:



También se ofrecen servicios de preparación de páginas web bancarias fraudulentas (phishing) que permiten al atacante robar las credenciales de las víctimas que accedan a dichas páginas web:

Como vemos no es algo imaginario. Es real. Este tipo de mercados existe y tienen muchos usuarios.

jueves, 13 de junio de 2013

La seguridad en los servicios de mensajería móvil (1 de 2)


En este artículo voy a comparar desde el punto de vista de la seguridad, los servicios de mensajería móvil más utilizados. En concreto hablare de Whatsapp, Viber, Line, Skype, Google Hangouts y Spotbro

WHATSAPP

Whatsapp fue el primer servicio de mensajería que ofrecía un servicio de mensajería móvil  gratuita en un tiempo en que su competidor eran los SMS.

Hasta la fecha Whatsapp ha sido descargado más de 200 millones de veces[1] sin embargo desde un punto de vista de la seguridad, es sin lugar a dudas el peor de los cinco que aquí se comparan.

En Marzo de 2011[2] se tuvo noticia de las primeras deficiencias de seguridad de whatsapp. Por una parte, se supo que todo el tráfico, mensajes, nicks, números de teléfono... todo iba en claro. El tráfico se conectan al puerto 443 (un puerto usado para las conexiones HTTP seguras) del dispositivo, sin embargo nada de todo lo que se enviaba o recibía iba cifrado.

Cualquiera conectándose a la misma red Wi-fi podía escuchar nuestras conversaciones en vivo.

En Junio de 2011[3] (3) supimos que las bases de datos internas de whatsapp del movil son bases de datos sqlite que no están cifradas. Al abrir la base de datos almacenadas en el móvil nos encontramos con que están ahí todos los contactos, todos los mensajes enviados y recibidos, e incluso las posiciones geográficas donde se estaba en el momento de enviar los mensajes…
Y no solo eso, incluso las conversaciones borradas aparecen en la base de datos, por lo que nunca se llegan a borrar físicamente.

Además se supo que whatsapp genera unos ficheros de log que nos aporta aún más información.

Ya podíamos, accediendo a un dispositivo con Whatsapp leer todas las conversaciones del dueño… sólo nos quedaba poder suplantar su identidad. Hasta el momento no podíamos conseguirlo puesto que en el proceso de autenticación, aunque no se pedía ninguna contraseña, whatsapp seguía algún procedimiento de autenticación desconocido.

Unos meses después[4] (En febrero de 2012) se supo que en dispositivos Android, la contraseña del servicio de autenticación era el MD5 (una función matemática) del código IMEI del móvil puesto al revés.
Genial, sabiendo esto y conociendo el código IMEI del móvil de nuestra víctima ya podíamos suplantar su identidad (si tenía un dispositivo Android). Saber el código IMEI no es nada difícil, hay que marcar *#06# para ver el IMEI en el teclado del dispositivo.

En iOS[5] no tardó en saberse que dicha contraseña se basaba en la MAC Address (es decir en la dirección física única del la interfaz de red) del dispositivo, que puede obtenerse también de una forma muy sencilla.

En Marzo de 2012[6] se supo que se podían rastrear los estados de todos los móviles que se deseara registrados con whatsapp. Esto es posible porque el servidor de Whatsapp no limita las peticiones que recibe y si queremos enviarle 10.000.000 de peticiones podemos hacerlo.

Otro fallo de seguridad del que se tuvo constancia no mucho más tarde[7] es que un usuario puede mandar mensajes a quien quiera (al igual que ocurre con los SMS), tan sólo conociendo su número de teléfono. Teniendo en cuenta que el envío no tiene coste y se puede automatizar sencillamente es perfectamente factible la recepción de mensajes de SPAM a través de Whatsapp.

Pero no solo eso, también se puede automatizar el envío masivo de mensajes contra un único destinatario y ocasionarle un DoS, dejándolo KO hasta que elimine la aplicación, desactive los datos o alguna otra medida similar.

El flood y el spam son peligrosos pero si además le sumamos la suplantación se abren nuevos escenarios que pueden dar lugar a Phishing o envío de URLs que traten de ejecutar exploits contra el navegador de la víctima.

Corrección y evolución
Whatsapp ha ido corrigiendo algunas de estas deficiencias, pero no todas. En Agosto de 2012[8] comenzaron a cifrar el tráfico de mensajes, números, etc. sin embargo la gran mayoría de los usuarios todavía tardó varios meses en renovar su app. También cambiaron el procedimiento de autenticación, de manera que éste no se basara en el IMEI o la MAC Address si no que la contraseña era generada en remoto en los servidores de whatsapp y era diferente en cada reconexión.

Recientemente se ha sabido [9] que, aunque esto es correcto y funciona bien, esta contraseña se almacena en claro en una de las bases de datos del dispositivo móvil, por lo que sigue siendo posible suplantar la identidad del otro usuario.

Dada la multitud de vulnerabilidades que Whatsapp presenta, existen en el mercado multitud de páginas web, apps y scripts que permiten hacer todo tipo de maldades y perrerias a whastapp, desde descifrar las bases de datos internas, hacer análisis forenses automáticos de del whatsapp de un dispositivo móvil, hacer ataques DDoS contra un numero conocido, conocer el estado de cualquier número de teléfono, ver la imagen de estado de cualquier teléfono…, etc.

SPOTBROS
De los servicios aquí analizados es sin duda el menos popular en cuanto número de descargas. Recientemente anunciaron que habían sobrepasado el millón de descargas, pero su crecimiento está siendo muy rápido y además es una de los servicios de mensajería que más en serio se toma la seguridad de los datos y los mensajes de los usuarios.

Spotbros incorpora características de seguridad bastante interesantes. De entrada, cuando te registras en la red, la contraseña la escoges tú, no es tu IMEI, no es la MAC de tu tarjeta Wifi.

Las comunicaciones van cifradas usando el algoritmo AES256 entre la App y el Servidor. El algoritmo AES256 es uno de los algoritmos de cifrado más seguros que existen. Esto hace imposible el espiar conversaciones que estén en la misma Wi-Fi que nosotros.

Por otra parte, los datos (fotos, etc) se almacenan en los servidores y se eliminan en un periodo de tiempo no superior a 30 días.

Además Spotbros, al contrario que en whatsapp, no existe 'auto-aceptación' de contactos si ambas personas no se tienen entre sí en la agenda. Esto hace imposible el envío de SPAM, como podíamos hacer con whatsapp.

El SBCode (SpotBros Code) es el identificador del usuario en SpotBros. Al descargarte la aplicación se te asigna uno. Esto significa que puedes hacerte amigo de otras personas sin necesidad de darles el número de teléfono únicamente enviándoles el SBCode o el mail.

Además, se pueden encontrar comentarios[10] indicando que la forma de gestionar los incidentes de seguridad es muy efectiva y responsable, frente al mutismo de WhatsApp al reportar fallos.

LINE
LINE es, tras Whatsapp la aplicación de mensajería más usada con un total estimado de 150 millones[11] de descargas, sobre todo en España y sudamérica.

LINE cuenta a priori con una seguridad mucho mayor que la de WhatsApp. El cifrado de LINE resulta mucho más robusto, los mensajes que se envían desde Line están completamente cifrados, aunque se desconoce a día de hoy el algoritmo de cifrado que se usa.

Además, si alguien se hace con nuestro número de teléfono (por los medios que sean) y nos inicia una conversación en LINE, una ventana se abrirá para preguntarnos si conocemos a esta persona y si queremos aceptarla o bloquearla. 

Otra ventaja respecto a whatsapp es que la aplicación funciona en base a un nombre de usuario, por lo que se puede utilizar desde cualquier dispositivo (smartphone, tablet u ordenador) y permite agregar contactos en base a un ID, que puede ser diferente del nombre del contacto. 

En LINE aunque es posible acceder a la base de datos sqlite de la aplicación[12] y los mensajes se encuentran todos en esta base de datos, éstos los mensajes están cifrados con un algortimo aún desconocido públicamente.

Otra mejora de LINE es que se le puede poner una contraseña a la app en el móvil para que nadie más que nosotros podamos abrirla.

En definitiva, sin ser la panacea es mucho más seguro que whastapp.